—¿Cómo puede ser posible? —pensé, mi respiración se tornó entrecortada; sus ojos de pronto se elevaron como si detrás de mí hubiese otra persona, el rostro se le relajó un poco.
—Ethan —susurró, giré hacia atrás para toparme con el cardenal rojo que flotaba por encima de mí, luego Victoria perdió el conocimiento, mi apariencia la había aterrado hasta el punto del desmayarse.
—¡Victoria! —se oyó un grito en uno de los caminos del bosque, giré hacia donde se originaba el vocablo. A una corta dist