Nos alejamos lo más que pudimos de esa parte del centro comercial, parecíamos dos adolescentes que acababan de ser víctimas de un robo.
—La próxima vez te hago caso— dijo Emily aun turbada, pero yo aún no salía de mi sobresalto como para responder.
—Me quiero ir.
—Victoria, por favor tenemos que calmarnos, entiendo que lo que te dijo a ti fue peor que lo mío, pero quizás se equivocó.
Reflexionaba Emily, pero su actuación le estaba saliendo muy mal, ella también estaba asombrada.
—Tienes r