Habíamos recorrido parte del camino que nos llevaría hasta el lugar donde se encontraba la madre de Ethan al ritmo de sus canciones favoritas de heavy metal, hasta los momentos todo había salido bien. Ethan tomó mi mano sin quitar su vista de la carretera y la elevó hasta sus labios y la besó.
—Voy a estacionar para tomarnos ese café, me hace falta; anoche no pude dormir bien por la ansiedad —me informó y luego de una vuelta se estacionó en una famosa cafetería de la ciudad. Ya dentro Ethan pid