—Vicky, cuéntame, ¿cómo te estás llevando con tu papá?
—No lo creerás cuando te lo cuente.
—Entonces no tardes más y dímelo.
—Mi padre y yo nos reconciliamos, y eso me hace muy feliz, hasta me prometió que apenas me graduara, volvería con él a Venezuela.
—¡Vaya! Me alegra mucho saber que el tío Alberto recapacitara, pero más me alegro por ti.
—Su compañía me ha hecho mucho bien, prima.
—Mi abuela comentó la otra noche cuando cenábamos que el tío Alberto no iba a aguantar contener más tanta amarg