Mi impaciencia provocó que sus facciones se agudizaran, Ethan se apartó de mi lado y se situó cerca de la ventana, dándonos la espalda. Cuando me acercaba, Emily me detuvo y me hizo señas de que esperara. Fue entonces cuando él comenzó a narrar lo sucedido aquella noche.
—Yo estaba profundamente dormido, hasta que sentí un olor muy dulce, un olor que de antemano ya mi olfato reconocía porque es el olor de la mujer que amo. En ese momento Ethan giró a mirarme captando el pudor en mi rostro, entr