Estábamos de vuelta en el hospital, los exámenes de sangre aún no estaban listos, pero como siempre Andrea aprovechó junto con mi padre para hacer una cita con el neurólogo para que viera mañana el resultado de los estudios; luego de un rato la enfermera nos comunicó que los de sangre estarían listos para mañana.
—Nos dijeron que los resultados estarían listos para hoy —objetó mi papá.
—Sí, señor lo sé, pero todos los resultados de análisis sanguíneo se suspendieron, no se preocupe.
—Alberto