—O... ¿preferiría llamarla ahora? Acaba de enviar otro mensaje —añadió Arven, bajando la mirada hacia su celular.
—Arven.
La forma en que Daven pronunció su nombre hizo que Arven se enderezara.
—¿Sí, señor? —Guardó el celular al notar la mirada penetrante de Daven; una actitud que no tenía nada de graciosa.
—Si mi esposa quiere comunicarse conmigo —dijo Daven con calma—, no necesita hacerlo a través de ti.
***
—¡Mami! —gritó Josh, corriendo a los brazos de Althea. Todavía le escocía un poco la r