Mientras tanto, Lydia había encontrado su asiento en la primera fila, con la cámara ya en mano y lista para grabar. Su cara resplandecía de orgullo y una sonrisa se dibujaba en sus labios al imaginar a Josh allí arriba con sus compañeros. No pensaba perderse ni un segundo; grabaría cada momento de la actuación de Josh.
No pasó mucho tiempo antes de que comenzara la obra. Una música suave llenó el salón mientras las niñas se movían con un ritmo elegante, al igual que las compañeras de Josh. A Lyd