La pregunta de Eli hizo que Riana y Nathan se miraran un instante. Riana asintió con un gesto leve. Nathan miró a Eli unos segundos antes de asentir también.
—Claro.
Riana se levantó de su asiento.
—Podemos hablar en la sala. —Antes de salir del comedor, miró a sus dos nietos con una autoridad cariñosa—. Grace, Josh, después de esto vuelvan a sus cuartos. No se desvelen.
—Sí, abuelita —respondieron Grace y Josh al unísono.
—Ven conmigo, Eli —dijo Riana con dulzura.
Eli asintió con un gesto leve.