—No vas a llegar tarde a cenar, ¿verdad? —preguntó Riana, mirando a su esposo mientras él se arreglaba.
Después del desayuno, Riana había convencido a Althea de regresar al ala derecha. Althea todavía seguía inestable y, aunque le aseguraba que se sentía bien, Riana no lograba quitarse de encima el miedo de que algo saliera mal.
Mientras tanto, Josh y Grace habían empezado sus clases en línea, igual que Eli.
La casa seguía con un ritmo tranquilo, aunque había más movimiento de lo normal. Aun así