Selena.
Empezó a sonar el tono de llamada.
Una vez.
Dos veces.
Conectó.
—Selena... —dijo a toda prisa, con la voz tensa—. Escúchame. La situación no...
Antes de que pudiera terminar, alguien chocó contra él con tanta fuerza que el teléfono se le salió volando de la mano. Cayó al suelo y se deslizó fuera de su alcance.
Bret se lanzó a recogerlo, pero alguien se le adelantó con el zapato.
El hombre que lo había embestido pisó el teléfono de lleno.
La pantalla se quebró al instante y se apagó.
—¿¡Q