Varios reporteros se miraron entre sí.
—Desde que mi nombre quedó ligado al caso de Bret Frederick, se me ha señalado como el principal culpable —continuó—. Lo que ustedes no saben es que hubo movimientos ilegales de fondos que nunca ingresaron a mi empresa.
Miró hacia un lado. Arven le hizo una señal.
En la pantalla grande apareció un diagrama de transacciones.
—Los fondos se transfirieron a cuentas registradas a nombre de terceros —dijo Daven—. Esas cuentas las controlaba Bret Frederick.
Miró