—¡No! —Vanessa se zafó—. No hasta que decidas, aquí y ahora, a quién vas a elegir. A ella —señaló a Althea con un dedo acusador— o a mí.
—Daven... —dijo Althea.
Todos voltearon. Incluso Daven la miró con sorpresa.
¿Por qué decidía hablar ahora, cuando todos parecían estar en su contra? Él estaba a punto de terminar con este lío, de mandarla de regreso a su cuarto donde estaría a salvo de esta locura. Pero... de alguna forma, dio un paso al frente. Decidió enfrentar la situación cara a cara.
Y él