Kate avanzó hacia el sofá, aún aferrada a la foto. Habló con la voz temblorosa, casi para sí misma.
—Le pediste a mi hijo que asumiera la responsabilidad… que se casara con la hija del hombre al que Daven le había hecho daño. Yo fui la que más se opuso. ¿Para qué? ¿Un matrimonio nacido de la culpa, de la obligación? —Se rio con amargura—. Nunca me di cuenta de que tenías otra cosa en mente, mamá.
Hizo una pausa y tragó saliva con esfuerzo antes de seguir.
—Debí mirar más allá, prestar más atenci