Althea asintió débilmente, aunque en el fondo sabía que esto era solo el principio.
—Cale acaba de mandar un mensaje —agregó Chris—. Ya está con Josh. Van camino a la casa de los Miller.
—La casa de los Miller... —murmuró Althea, con una marea de emociones encontradas—. ¿Cómo voy a mirar a la cara a la señora Miller después de todo esto?
Chris suavizó la sonrisa.
—Fue mamá quien pidió que vinieras a casa. Eso significa que ya te abrió su corazón. No tengas miedo. Créeme, es mucho más sabia de lo