«Capítulo Séptimo»
Llevé los platos a la mesa. Yo icé la bandera del reino por todo el salón de baile junto a otras criadas. Los candelabros con velas encendidas fueron lo último y con nostalgia recordé el baile al que asistí antes de ese terrible incidente. Mis hermanos, mi madre y yo fuimos invitados esa vez.
No podía irme, debía ayudar en todo y como tenía buena cara debía tomar las bandejas de comida vacía para llevarlas a la cocina y traer nuevas. Una y otra vez, fui y volví llena de comida