La clínica del Baptist Hospital tardó treinta segundos en explicar por qué llamaba.
Alice lo procesó en tiempo real: Margaret, alta voluntaria, un mes antes de lo previsto, protocolo de seguimiento externo. El médico que llamaba era el mismo que había firmado la rehabilitación seis semanas antes. La misma voz. El mismo tono de quien entrega información clínica con la neutralidad de alguien que no tiene opinión sobre cómo el receptor va a recibirla.
—¿Por qué me llaman a mí? —preguntó Alice.
—Se