Liam supo que había sido Natasha antes de terminar el titular.
No porque el artículo fuera torpe. Al contrario. Estaba escrito con esa clase de prudencia social que solo aparece cuando alguien inteligente decide hacer daño sin dejar huellas dactilares demasiado visibles. Exploran una relación. Mantienen bajo perfil. Sensibilidad del proceso. Todo perfectamente sucio. Todo perfectamente negable.
Leyó la nota completa en el ascensor subiendo al piso cuarenta y tres de Walton Corp y, para cuando l