El parto de Aurora, en el octavo mes, comenzó con una ferocidad que empujó a la familia Vieri al límite. La suite de parto en la clínica de alta seguridad era una fortaleza, pero la batalla principal se libraba en el umbral.
El Dr. Moretti, el pobre médico al borde de la jubilación, intentaba mantener la calma mientras la seguridad de Alessandro y los gritos de Demian resonaban en los pasillos.
Alessandro insistió en entrar para apoyar a su esposa, pero Demian bloqueó la puerta.
—¡Tú ya hiciste