55. El vínculo secreto
Pero Sonya, más rápida de lo que la otra esperaba, atrapó su muñeca en el aire.
Los murmullos se detuvieron.
Las miradas sorprendidas de las criadas iban de una mujer a la otra. Sonya respiraba con fuerza, su ira contenida vibrando en el aire entre ambas.
—No te equivoques conmigo —dijo Sonya, con voz baja pero letal —No soy una simple sirvienta a la que puedas golpear como te plazca.
Los ojos de la jefa de las criadas destellaron con furia, pero por primera vez, también con un destello de prec