35. Caza Nocturna
Su hermano, Ibrahim Arden, muerto. Su padre, capturado y sometido a la más cruel de las torturas, ser testigo de la ejecución de su propio hijo.
Un rugido de dolor escapó de su garganta.
Celeste cayó de rodillas sobre la arena ardiente, sintiendo cómo el mundo se desmoronaba a su alrededor. Sus manos se aferraron al suelo, los dedos clavándose en la arena como si intentara encontrar algo sólido entre tanta devastación.
—¡NOOOO! —Su grito rasgó la quietud del desierto, un alarido de angustia que