"No, Sophia es de veras diferente. Ella es linda y tranquila, como un atardecer después de un chubasco, en cambio Josephine es como aquel chubasco." le dije a Alex, aunque por dentro sabía que tenía razón.
Solo estaba buscando la forma de convencerme a mí mismo de que el destino se había equivocado.
"No puedo dejar de buscar a Sophia. Soy el único que sigue moviendo cielo y tierra para encontrarla." insistí.
"Vamos a seguir buscándola, pero tampoco podemos hacerle el feo a lo que el destino nos