Después de cenar, nos fuimos para la sala a seguir hablando y pasar el rato. Seguramente nuestros papás estaban en el otro salón, riéndose y echando chismes.
Mientras íbamos caminando hacia la sala, Josephine se me acercó y me sentí algo incomodo, ¿qué quería? Mi lobo estaba volviéndose como loco, de solo estar cerca de ella.
"Hola" me dijo, y yo la miré y le sonreí, aunque por dentro sentía una avalancha de emociones.
"Escuché lo de Sophia... lamento lo que pasó. Sé que eran buenos amigos..." d