"Amelia". Logré decir, quería hablar de lo que tanto estaba evitando.
La miré, sus ojitos demostraban curiosidad y esperanza. Toqué suavemente su barbilla y dibujé un corazón.
"No planeo morir en Gad." Declaré con firmeza.
Sus ojos poco a poco se llenaron de lágrimas; era algo que la estaba matando por dentro y por eso no quería hablarlo. Me gustaba que no quisiera preocuparme contándome sus miedos, pero sabía que no era de piedra, y tenía que hacerle saber cuáles eran mis verdaderas intencio