Me miró sorprendida, fue como si no esperara verme, pero ahí estaba yo, sin ropa.
"¿Y eso, por qué llegaste temprano?" Preguntó Amelia con una gran sonrisa.
Me metí en la bañera y respondí, acercándola a mí. "Necesitaba pasar tiempo con mi Luna antes de que se vaya al Norte."
Se acomodó entre mis piernas, con la espalda contra mi pecho, y la abracé fuerte.
Sentí mucha calma estando en la tina junto a ella. Ojalá pudiéramos quedarnos así para siempre.
"Amelia..." Comencé, besando mi marca en su