"Estaba preocupada de que pensaras que era una rarita." Comentó, pero le dejé claro que no al negar.
"Puedes confiar en mí, nadie sabrá sobre tu secreto." Le respondí con firmeza, así que ella sonrió.
"¿Sabes quiénes fueron los que nos atacaron?" Preguntó después de unos minutos.
"Aun no, pero mi Beta se encargará de averiguarlo. Por ahora solo quiero que se acabe este suero para poder irnos a casa a descansar, recuerda que mañana tenemos que viajar al Norte." Le informé, justo en ese momento en