Salimos de la hacienda y nos subimos a la camioneta que nos llevaría al hangar donde estaba el jet. Todos subimos en silencio, era obvio que estábamos ansiosos, incluso podía sentir la tensión en el aire.
Deseábamos que todo terminara ya, para poder seguir con nuestras vidas. A pesar de que muchos de los cómplices de Larry, como Nikolas Sullivan, seguían por ahí libres, sabía que solo era cuestión de tiempo para que los atrapáramos. Una vez que capturáramos al Rey de esa organización, el resto c