Al amanecer, la luz atravesaba la niebla y se filtraba en el dormitorio.
Aitana estaba preparando sus cosas. Aparte de algunas mudas de ropa y Nieve, empacó rápidamente, lista para abandonar la mansión de los Uribe.
La puerta del dormitorio se abrió y entró Damián.
Momentos antes, había tenido una fuerte discusión con su madre, quien lo reprendía por ocultar lo de Aitana, mientras él la acusaba de ser insensible.
Al entrar, encontró a Aitana doblando las sábanas. La ropa de cama de la noche ante