Álvaro había fallecido.
Durante la noche, Susana no perturbó a otras personas, únicamente los miembros de la familia velaron a Álvaro, encendiendo velas en la cabecera de la cama.
En este momento tan tranquilo, también se buscaba que Theo y Carla pudieran despedirse adecuadamente de su padre.
Theo, con su porte erecto y distinguido, permaneció de pie junto al lecho, sosteniendo las manos de sus dos hermanas.
Aunque Rafaela se encontraba dolida, logró recuperar ánimos para coordinar a los emplead