No, esa era la respuesta de Susana.
¿Cómo iba a estar bien?
No era que lo odiara tanto, sino que ya no era necesario. Álvaro estaba enfermo, había muchos niños en casa, ella podía contratar gente, podía trabajar toda la noche y sufrir, pero no quería volver a recibir favores de los Uribe.
Las acciones que Lucas le había dado, no las quiso. El dinero que Diego y Lisandra le habían dado, tampoco lo quiso, se lo devolvió todo a los Uribe.
Después de experimentar tanto, Susana ya no quería tener más