Catalina se armó de valor:
—¡Sí!
Lucas miró el letrero del piso 32, después de un rato soltó una risa despectiva:
—¡Realmente ha progresado! Un Álvaro no era suficiente enredo.
En ese momento, Bella se acercó con sus tacones altos:
—Lucas.
En un abrir y cerrar de ojos, Bella llegó a su lado. Miró hacia atrás y dijo:
—Esa chica de hace un momento me resulta familiar, como si la hubiera visto en algún lugar.
Lucas mantuvo una expresión impasible:
—Se te nubló la vista.
Bella miró a Catalina:
—Luca