—¡Besitos! Besitos para nuestra Esperanza.
...
Después de reflexionar cuidadosamente, Lina se sintió como si le hubiera caído un rayo. Fernando, ese viejo indecente, en realidad...
Pensándolo bien, todo tenía sentido.
Siempre había sentido que su secretaria le resultaba familiar, resultó que la había elegido por su parecido con Zarina. Y cuando se reveló el origen de Aitana años atrás, Fernando, ese viejo, de repente se volvió especialmente cariñoso, ¡seguramente también era por Zarina!
Por un m