Aitana estaba muy agradecida con Zarina.
Justo cuando estaba indecisa, llegó una llamada de la mansión de los Uribe. Alejandro quería hablar con Aitana.
La llamada la hizo Fernando. En la familia Uribe la etiqueta era muy estricta, y ahora que Aitana era invitada de Alejandro, Fernando, el mayordomo de la casa, le hablaba con toda cortesía.
—Sin importar lo que pase entre tú y Damián, hazlo por consideración al viejo señor —dijo Fernando—. Él siempre te ha apreciado muchísimo.
Aitana aceptó.
……