En esta situación, Damián mantuvo la calma, incluso cerró cortésmente la puerta del auto y le advirtió a Esteban que tuviera cuidado: —La señorita Balmaceda está embarazada. Conduce con precaución, no frenes bruscamente.
Esteban rechinaba los dientes de rabia. ¡Qué buen actor!
En ese momento, sonó el teléfono de Damián. Miró la pantalla pero no contestó.
Aitana adivinó quién llamaba.
Damián explicó en voz baja: —No te preocupes, lo resolveré.
Aitana no dijo nada. Los asuntos entre él y Mariana y