La primera mansión de Palmas Doradas, Residencial Aires del Sur.En el dormitorio principal del segundo piso, un interior italiano en tonos oscuros que revelaba lujo y buen gusto.
La noche era fresca como el agua.
Aitana yacía profundamente dormida sobre sábanas oscuras. La luz lunar se filtraba a través de las cortinas blancas, derramando una claridad etérea, como si cubriera la cama con un delicado vidrio traslúcido.
Damián estaba junto a la ventana de piso.
Su frente estaba vendada con una gas