Capítulo 115
Damián nunca había sido así.

Se inclinó con su cuerpo musculoso, acercándose al oído de Aitana, con una voz inusualmente severa.

—¿Te gusta él, eh?

—Este vestido, ¿te lo pusiste especialmente para él?

—Dímelo, ¿te lo pusiste para él? ¡Habla!

...

Las luces se reflejaban caóticamente.

Aitana echó la cabeza hacia atrás, su delgado cuello tenso, mirando al hombre enfurecido mientras respondía deliberadamente con un tono provocador: —Sí, me lo puse para Miguel.

Los ojos negros del hombre se entrecerr
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP