Dominic Blackwood
Si pensaba que dirigir un imperio criminal y logístico en los muelles de Londres era estresante, es porque no conocía lo que significa estar casado con una Chloe Donovan embarazada de tres meses. La boda fue, en palabras de Spencer, "el evento del siglo", pero para mí fue el inicio de una nueva era de servidumbre voluntaria.
Chloe ha pasado de ser una artista independiente y serena a ser una fuerza de la naturaleza que se despierta a las tres de la mañana exigiendo pepinillos c