Chloe Donovan
Me desperté con la sensación de que el mundo todavía estaba un poco fuera de eje. Abrí la puerta de mi habitación con cautela, esperando encontrar a Dominic montando guardia o, peor aún, intentando invadir mi espacio con alguna disculpa pomposa. Pero lo que encontré fue mucho más desarmante.
En el suelo, justo frente al umbral, había una pequeña caja de madera rústica. No tenía el sello de ninguna joyería de lujo de Bond Street, ni el lazo de seda de una marca exclusiva. Al abrirl