Dominic Blackwood
Sus palabras en el salón se me habían clavado como astillas de obsidiana. "Solo seremos tíos". Esa frase se repetía en mi cabeza mientras subía las escaleras, un mantra que amenazaba con sellar mi destino en el frío mármol de esta mansión. Pero después de lo que Casey me había contado, después de entender que mis gritos habían sido los fantasmas de su pasado, no podía dejar que esa fuera la última palabra.
No llamé a la puerta. Sabía que si lo hacía, ella simplemente me ignora