Chloe Donovan
Había pasado una semana desde el atentado en el taller y el estallido de la verdad en el hospital. Siete días viviendo bajo el mismo techo que Dominic, navegando en una marea de miradas intensas, besos robados en los pasillos y una sobreprotección que empezaba a asfixiarme. La mansión Blackwood era hermosa, sí, pero el olor a pintura fresca y el caos de mi estudio me llamaban como un canto de sirena.
—Me voy al taller, Dominic —dije mientras terminaba de abrocharme las botas.
Él n