Evelyn se despierta sola en la habitación.
Tiene un dolor en la parte baja muy leve, algo persistente. Su cuerpo se siente relajado, pero en cuanto se da la vuelta en la cama y el olor de Wilhelm le llega a la nariz, da un brinco.
Los recuerdos de la noche anterior le llegan a la mente y gime contra las sábanas.
Lo ha disfrutado, de eso no hay duda. Pero no quería poder hacerlo. Siente como sí se hubiera traicionado a sí misma. No ama a Wilhelm, a pesar de la gran atracción que siente por él. E