Evelyn sabe que tiene que luchar, porque no es real, pero se ha despertado de golpe y siente como la sangre corre con fuerza por todo su sistema. No lo ama, no lo conoce pero, oh, como lo desea. Desde el aniversario de sus padres, desde mucho antes. Y él la quiere, le ha dicho que le gusta.
¿Sería tan malo dejarse llevar?
Se da la vuelta y lo enfrenta. Wilhelm es mucho más alto que ella, pero se inclina para verla a los ojos y parece encontrar lo que busca porque la besa.
No es un roce de labio