Los días pasaban y Nathan no presentaba a la mujer que quería para su reina al Boss y la reina actual, la situación con ella se había convertido en algo secreto, entraba a la casa de Eleanor con el mayor cuidado, ella no quería que lo vieran o la relacuonarían con la mafia americana
Aquiles no había dejado de insistir en recuperar a la agente, por más que ella le decía que no quería saber nada de él fuera del trabajo, él parecía no entender, y es que Eleanor ya no tenía ojos para nada más nadie