Las sirenas comenzaban a acercarse. Eso significaba que la policía estaba por arriba a este lugar.
Vicenzo dio unos pasos atrás, mirando a Stefano soltando a mi hijo, con los brazos extendidos llegue junto a él, tome a mi Peter con un efusivo abrazo, su llanto era un dolor intenso para mí, lo revise de arriba abajo, al no encontrar ni una sola herida en su cuerpecito, alce mis ojos sonrientes a Vicenzo para asegurarle que él estaba bien.
El me devolvió la sonrisa, acaricio la cabeza de Peter y