POV JARETH
La luz de la tarde iluminaba la habitación dibujando sombra que acariciaba el lugar . Isabel seguía recostada en la cama, todavía débil, respirando con dificultad tras el desmayo. Cada respiración suya me atravesaba el pecho como un recordatorio de lo frágil que podía ser… y de cuánto deseaba protegerla.
Me incliné sobre ella para ajustar la manta, y el roce de mis dedos sobre su brazo me hizo contener un estremecimiento que no tenía nada que ver con miedo. Maldita sea… cada curva de