POV ISABEL.
Jareth estaba tenso, yo apenas podía encontrar el aire para aspirarlo, ¿quién demoni0s era este fulano? Estuve a punto de caer pero Jareth me sostuvo en brazos y me llevó al mueble que había en mi oficina.
—Isabel, necesito que respires— me dijo al verme aterrada. Me tomó las manos y la acarició con una ternura que me mataba. -— te juro que voy a protegerte, así me cueste la vida.
—¡basta!, ¿acaso crees que tu vida no vale nada o qué?— lo regañé, si supiera cuanto me duele oírlo h