41. Una mentira revelada.
Brenda.
Aprieto los puños sin poder creer lo que estoy escuchando entre mi padre y ese animal que parece un maldito lobo acechando a mi hermano. Quiero hacer algo, pero necesito escuchar más.
—Gracias, tío. Yo sé que sí.
—Gracias a ti, mi hijo no cometió la locura de casarse con esa mujer. Lo que no entiendo es cómo pasó lo del freno. No quise que ese accidente sucediera.
—No lo sé, la verdad, pero tampoco para decir que lo estaban siguiendo. Solo eran dos autos pero aún asi, él perdió el contr