30. Rompiendo.
Emir
No dejaba de estorbarme lo que Brenda estaba diciendo. Su actitud me irritaba de una forma qué ya cansaba, tanto, que sentía que en cualquier momento iba a explotar.
—Esta misma noche nuestros padres se han reunido — sentenció con firmeza—. Quiero que empecemos a fijar la fecha de nuestra boda. He esperado demasiado, Emir. Ya no puedo esperar más.
Me quedé mirándola, sorprendido. No podía creer lo que estaba escuchando.
—Brenda, lamento que hayas esperado —respondí, intentando mantener la