45. Capítulo
—¿Qué estás haciendo en casa de mi hijo? —exigió saber confundido.
—Vine a ver a Madison, pero justo la llamaron del hospital por el incidente de su hijo. Por cierto ¿cómo está él? —inquirió curiosa.
—No ha sido nada grave —se limitó a responder—. Ahora dime, ¿qué es eso que conseguiste?
La castaña bajó su vista a los documentos, sonrió entretenida con lo que estaba entre sus manos. Sin duda iba a armar un gran escándalo con ello. Ya sentía el sabor de la victoria, todo era cada vez más perfect