44. Capítulo
Madison se encontraba alimentando a su bebé cuando de pronto alguien llamó a su puerta, se levantó dirigiéndose hacia la entrada y abriendo. Se sorprendió al ver a Kenia allí, mientras sostenía unas bolsas en sus manos.
No esperaba su visita.
La muchacha se acercó y besó su mejilla a modo de salida.
—Hola, ¿puedo pasar? —preguntó notando que la joven no decía nada.
—Oh, sí, claro. Adelante —respondió algo torpe.
Fue inevitable no esconder su expresión de asombro ante su inesperada visita.
—He